4/8/21

Eli: Pasión, belleza, distinción



                                                                        ***

                                              PASIÓN, BELLEZA, DISTINCIÓN

Si pienso en poesía amorosa, enseguida me viene el  nombre de Eli Méndez, una poeta tocada por la diosa Venus para trasmitirnos a la vez la fuerza y la fineza del amor... 



                                                                  Pintura de Nicoletta Tomas


ANTES DE TI  Eli Méndez

 

Antes de ti,

no existía nada,

                               o casi nada.

 

Apenas los caminos

de círculo de caracol,

las cobijas de los muertos,

y la sed del frio.

Antes de ti,

el sol no era más

que la vergüenza sutil

de un destello.

Los libros de amor

dormían en sepia

sobre estantes marchitos.

 

Así era el mundo.

(Que no era mundo.)

 

Antes de ti …

sin ángeles ni infiernos

en la memoria.

 

Así estaba todo.

Pero llegaste.


(De su blog: "Sensibilidad" mayo del 2021)


***


Y llegó ella... a nuestros blogs...

                                                          Rafa Pérez, pinterest


Aprovecho para hacerle un homenaje a nuestra querida y gran compañera Eli. Ella tiene un blog sólo para dar a conocer nuestros blogs: El gris también existe. 

Sus blogs son muy conocidos, pero ha de haber alguien que la recomiende a ella con la misma efusividad que ella a nosotros. Cada uno de ellos es una parte de su corazón. Los tres, Demonios bajo la alfombra,  Sensibilidad, y Simples Pensamientos tienen la huella inconfundible de su pasión y la belleza arrolladora de sus metáforas.

Leer a Eli es saborear un manjar de la mejor poesía; es deleitarse en los mundos más sutiles del sentimiento; es emocionarse con el temblor de su sensibilidad a flor de piel, o exaltarse con la fuerza de su pasión alzada en olas y más olas de versos... 

Leer sus poemas también es mecerse en un erotismo delicioso e imaginativo, o sumergirse en una profundidad humana, sincera y vibrante…


                                                   Pintura: Montserrat Gudiol


Así es Eli. Siempre auténtica, generosa, y por encima de todo... poeta hasta la médula. 


                               https://www.pinterest.es/pin/294915475601040283/



27/7/21

Miedo infantil (relato breve)



                                        Pintura:  Naoto Hattori

 

 MIEDO INFANTIL

  

 No lo ven. Nadie lo ve. Puños apretados. No lo ven. Pero el niño tiene miedo. Su pálido cuerpecillo se camufla en la cortina de su cuarto, quieto como una polilla posada sobre una flor de pavor.

 La luna sobre el muro de la calle aspira concentrada los jazmines, y se hace más blanca. Ignora que muy cerca un niño, una estrella desnuda, está temblando.

 Es la noche… El tren del tiempo ha frenado y salen sonámbulos los segundos.

 En el cuarto del niño hay un fantasma muy alto. Con la muda farola copula un insecto hasta la muerte.

 El niño nota la pulsación del miedo; se siente una ostra abierta, vulnerable. Flotan manos frías... Pide esa ayuda que se abrasa en el terror.

 Sus padres se besan en la oscuridad cual dos lentos caracoles... Aparece, súbita y violácea, la carita infantil, bajo el dintel de la puerta. Lo echan como a una mosca azul.

 Toma de nuevo sus sábanas aciagas y se hunde en ellas, hasta que un ángel piadoso lo hunde en su vientre de nebulosas blancas.

  Al día siguiente, el niño camina por la calle que alguien le ha puesto para ir al colegio que alguien le ha puesto. Tiene miedo mientras mira el negro de la pizarra llenándose de letras blancas como pulgones. Siente vértigo ante el tiempo que lo escupirá de nuevo al agujero de su cuarto.

 Quiere coger su miedo, romperlo, tirarlo por un acantilado, pero no sabe cómo hacerlo. No duerme para no soñar. No habla porque teme que sus palabras se hagan realidad; no se mueve en todo el día pegado a una esquina del jardín, agarrado a un ciprés gigante imaginario.

  Dicen que es un niño raro, hermético, solitario. Pero nadie sospecha lo que no se atreve a pedir mientras sus lágrimas las pisan las hormigas: un abrazo tan reconfortante como su árbol. 


                                                                        ***


26/7/21

Noche (prosa poética)

 


                                                                       NOCHE


En mi mano cerrada llevo la noche, acurrucada como un gatito negro.

No puedo apretar mucho su hondura; las estrellas se me clavan.

La he cogido por sus cabellos de brisa y la he aprisionado en mi minúscula voluntad, para amarla a placer, ella conmigo y yo con ella, negra, como su alma ensimismada.

Pero se escapa, como una lágrima de pájaro asustado, en un líquido aleteo, con sus gigantes pies descalzos hacia su aire universal, dejando caer redondas palomas negras entre mis dedos.

Ha penetrado en mi carne, ha penetrado en mi voz, y mi andar ahora es sombra colmada de soledad.  Es un solo pensamiento anhelante, como boca de recién nacido, de totalidad.


                                                                                  (La naturaleza en el corazón, 2016)

                                                                                 *


               En la noche, el universo toca las campanas de mis células; una a una... Me llama.

                                                 




22/7/21

El trino que amanece (prosa poética)

 A menudo cuando me levanto y el sol aparece, reparo en que todavía estoy viva. Pienso... "Cuánto dura este juego, qué bien". Entonces me siento agradecida por el milagro de seguir respirando entre los infinitos átomos que danzan en corro... un día más. 

Hoy la propuesta de Molí trata sobre amaneceres y esperanzas... que he traducido con mi clave poética y fotográfica.

No os perdáis otras contribuciones aquí: Blog de Molí del Canyer


                            



                                                    EL TRINO QUE AMANECE


  Mi sueño fue recogido por los ángeles de la noche y lo transformaron en una mariposa. La he visto alejarse con mi vida en sus alas.

  Y yo he despertado como un pollo abriendo el cascarón. 
Inspiro la paz vertical de un eucalipto. Mi respiración tiene color de amanecer. Expiro una palabra pronunciada por el sol.

  Un viento rasguea la grama con música de conchas. Tambores a lo lejos: son los caballos, levantando el polvo del futuro.
La niebla busca el corazón de los pájaros, y la tierra sonríe con sus suaves lombrices. Mi pulso escapa hacia el pentagrama de flores del nuevo día. ¡Oh, esta música...! ¿Cómo es posible?

  Me alzo desnuda bajo un cielo de trinos naranjas. Y una fina lluvia de pétalos solares se derrama desde las nubes hasta envolver mi piel con la pasión purísima de las rosas.

 Amanece; ha concebido el cielo su milagro. Y milagrosamente, también yo he amanecido. Me arrodillo. La luz señala entre la hierba un caracol de oro; trepa por mi dedo como un tirabuzón húmedo... Mueve sus cuernecillos tanteando mi existencia... Lo miro. Y siento que algo inmensamente dulce, desde el azul recién pintado del cielo, me contempla a mí... Y acaricia con sus nubes eternas mi garganta... 

 Y canto, junto a un coro universal, el trino que amanece a la vez en todos los tiempos.











29/6/21

Regalo inesperado

                              

 

        Fotografía de Fernando Álvarez

 Agradezco especialmente esta fotografía cedida por Fernando, excelente fotógrafo, cuyas fotografías son alas para la inspiración. 

https://feraldi91.blogspot.com/



                                                UN  PÁLPITO DE SOL (Mini relato)


                                                                                                             "La eternidad ya viene siendo.

                                                                                                              No es algo que va a suceder"

                                                                                                             Carlos Perrotti

 

  La pequeña niña venía hacia mí, dando pasos alegres sobre la arena. No la conocía. Era toda de luz de mar, inquieta, gloriosa. Me miró desde la franca belleza de sus iris. Entonces, extendió su pequeña mano, en la que portaba una piedrecita redonda, pulida. Y me la dio, sin más, con un fugaz destello de peces en la sonrisa. Mi inesperada amiga echó a correr tras los jeroglíficos de la espuma, y desapareció por una esquina redonda de la mañana.

  Miré la piedra, aún húmeda. Y luego a las gaviotas en lo alto, disfrutando de su himno a la levedad. Más allá, una nubecilla iba naciendo sola, de sí misma. Sentía la piedra en mi mano. Parecía viva, tierna, como un hueco a punto de eclosionar. La mañana giraba suavemente a mi alrededor, envolviéndome en su peonza de luz, con su frescura, sus voces, sus destellos... Y un líquido dardo comenzó a traspasarme, dorando la sinapsis de mis nervios... Era el sol, que me alzaba de pronto en sus brazos. Le pertenecía... Me sentía una hebra más entre sus infinitas hebras llameantes... Y me dio de mamar el oro puro de un amor sin límites... 

   Observé a lo lejos la Tierra, plena de caminos en todas direcciones. Con cálida emoción, me descubrí a mí misma en uno de ellos: vi mis pies sobre el agua, en fuga hacia el horizonte, loca de alegría; una bandada de vencejos salía bulliciosa de mi sonrisa...; y en mi mano la pequeña piedra, palpitando como un pajarillo al ritmo eterno de un corazón inmenso...: El del sol.  


                                                                               *

 



22/6/21

El sueño... ¿qué es?


 Para mi hermano José Antonio, que me pidió que escribiera sobre los sueños (de sábana)


EL SUEÑO... ¿Qué es?

 

Soñar...

y tocar las acrobacias del cerebro,

y deslizarse por las tuberías rotas del destino,

y gozar y morir y gozar otra vez,

y sacar a la intemperie las vergüenzas del alma,

y sacar los lloros de un niño diminuto

dentro de un dedal,

haciendo sonar un sonajero infinito...

Soñar es sacar de una tómbola un puñado de instantes muertos

persiguiendo tu alma a dentelladas.


Pero soñar también es...

 

viajar hacia el color perfecto de un beso con fondo de montañas,

trepar por el cuello de la palabra total y gritar que eres feliz;

sentir en los pies las cosquillas de lo que existe agazapado bajo la arena...:

mejillones de luz, deseos, conchas cantoras 

o caballitos deseando reír por el cosmos...

Soñar es sucumbir al amor, en espirales, flotar en la incandescencia tersa del Ser.

Es leer la canción que viniste a interpretar en una partitura de agua que se deshace a cada instante...

La vida no es sólo un sueño,

                                            es el sueño de todos los sueños.


***



                                            Dibujo a tinta: Volarela



Nada es lo que parece (relato-fantasía)

                    Pintura de Patricia Vicente: https://www.artmajeur.com/es/patricia-vicente
 

Hoy quiero compartir con vosotros una historia que he publicado recientemente en los jueves literarios. He hecho algunos cambios respecto a aquella. Espero vuestras sinceras opiniones. Mil y una gracias. 


                                                                                                                                                           

                             

                                      NADA ES LO QUE PARECE

  

  —Tía, no sabes lo que dices… La droga te está comiendo el coco.

  —Me da igual lo que opines.

  —Pero es que ya llevas 800, tía, qué esperas…

  —No lo sé. No sé qué demonios hago aquí. Pero estoy buscando algo. Alguien…

   Cada día tenía la piel más verdosa. Sus ojos comenzaban a salirse de sus órbitas y un fantasma agotador aspiraba su cuerpo como a un cigarrillo. Si seguía pinchándose moriría pronto.

   Esa noche, en el jardín del prostíbulo se oía el canto de un extraño pájaro. Las parejas se estudiaban unas a otras, con su bebida en la mano; sus palabras flotaban indolentes por el aire, atravesadas por las deliciosas campanillas del ave.

  Micaela tenía fama de ser la mejor. Todos se la disputaban. Sus dedos dejaban sexo al menor roce; la seducción de su sonrisa y las serpientes de sus brazos al bailar eran golosinas para los clientes.

   Cuando Abelardo subió las escaleras, siguiéndola como un ciervo en celo, observó una carrera en su media, y sin saber por qué sintió una honda tristeza. En su mente se proyectó la imagen de un pantano, desierto, sobre el que se posaba una gran luna con manchas negras, similares a lágrimas cayendo por un rostro. Un sapo, en algún lugar, croaba, muy solo. Era absurdo y fuera de lugar. Trató de espantar la imagen como el que ahuyenta una mosca molesta. Del exterior llegaba la risa acallada de las fuentes. Volvió a mirar los rizos voluptuosos de la cabellera de la mujer, y se concentró en sus misteriosos ojos selváticos, cuyas pupilas brillaban salvajemente como dos panteras.

  Una vez en la habitación, Micaela escondió rápidamente el disfraz de princesa. Poco antes se lo había puesto para elevar su ánimo depresivo y encarar la noche.

  Después, tomo posesión rápidamente de la cama, con un salto alegre y casi triunfal. Parecía una reina majestuosa sobre las sábanas rojas; desnuda y sinceramente ofrecida como una gota de lluvia en el cáliz de una rosa, a pesar de su extrema delgadez. Él la cubrió con su denso cuerpo de tronco. No pudo evitar ver asomarse, bajo la almohada, los dibujos escandalosamente dulces de un cuento infantil. Él se rió. Y ella también, siempre lo tenía ahí… dijo. Después, dos lágrimas escaparon del dique de sus sentimientos y él las recogió delicadamente con sus labios.

    Cuando la penetró sintió un fogonazo de luz, pero fue el beso el que trajo el desencantamiento. Parecía, no un beso, sino la apertura de una puerta a otra dimensión. Ella notó que su cuerpo crecía, se llenaba de estrellas, de vida, de pájaros volando sobre la nieve. Él, perplejo, contemplo el rostro de una diosa, resplandeciente, con ojos bravos como mares al amanecer. Estaba transformada en una mujer completamente distinta. La piel era dorada, y sobre sus cabellos rojos y ondulantes de anémonas flotaba una corona de plumas. De sus labios redondeados salió un chorro de mariposas que envolvieron al hombre en el más completo y loco anonadamiento.

   —Sabía que estabas en algún lugar— le dijo. —Busqué tu beso durante años en los hombres con los que yacía, para que rompieras este hechizo infernal que me ataba a este mundo. Ven a mi reino; comencemos nuestra historia robada. Te olvidarás completamente de esa bomba que ibas a poner mañana...  Tú no eres un terrorista. También estás encantado. Los dos somos personajes de un cuento fabuloso encadenados a esta realidad. Ahora puedo recordar bien… La diosa de los truenos, celosa, nos separó. Pero al fin te he encontrado y juntos podemos romper el hechizo... ¡­Y salir de aquí!

     —Llévame contigo— pidió el hombre, casi aniquilado ante su embriagadora majestad.

     Entonces, Micaela, llevada por una súbita inspiración, lo besó. El amor se derramó de sus bocas hacia el magma de la tierra. Lo desencantó, como antes él a ella, y el hombre adquirió la grandeza de un águila en los ojos y la inocencia de las amapolas en la piel. Miraron hacia la puerta de la habitación. Cubierta de resplandecientes zafiros acababa de abrirse sola... Desaparecieron por ella, agarrados de la mano, dejando abandonados en aquel lugar de miseria sus cuerpos físicos como dos trajes usados.

    Por la misma puerta entró a la habitación un chorro de ranitas brillantes, que fueron posándose, bastante extasiadas, en el suelo. La policía, al entrar días después, no pudo ver ni escuchar a las ranas, todavía croando alegremente por la habitación.

 Precintaron el lugar después de fotografiar los cuerpos muertos y amorosamente enlazados de una prostituta drogadicta y un terrorista muy buscado.


                                                  ***