27/4/13

Llévatela (Reedición)


Carrizales, Volarela



LLÉVATELA



Quisiera cerrar los ojos
como cuando niña
y pedirte un milagro,
de los que a ti no te cuestan:
llévatela.

Tú sabes
que su mirada ahora es de piedra
esculpida en la agonía;
que sus lágrimas no son de agua
sino de ausencia;
que sus manos
arrugadas y translúcidas,
sus manos...
ya no acarician,
perdieron su memoria de tactos;
y ahora están para siempre
anudadas
en un ruego perpetuo
por un dolor que no comprenden.

Lo sabes,
a qué esperar,
tómale el alma con dulzura,
libérala
de su peso lacerante.
Lo sabes,
sus arrugas son llagas sin cerrar;
un surco estéril sus labios
en la tierra polvorienta de su rostro.

Ese dolor,
te lo suplico,
arráncalo de su rictus,
que pase a las espaldas de los vivos;
ese pulmón deshecho,
que respire con las flores...

Cierro los ojos
como cuando era niña
y la veo marchar
en un cuerpo distinto
de semilla alada,
buscando nueva luz,
nuevo rocio,
nuevos campos
donde germinar.






10 - 02 - 2008
Este poema fue escrito para alguien muy querido, que sufrió mucho durante su larga y crónica enfermedad.
 3 días después de escribir esto, mi ruego fue escuchado.

 
Foto: Volarela

6 comentarios:

Ana dijo...

Maite, me ha gustado mucho tu blog, pero especialmente me ha emocionado esta poesía!!!

maria del carmen nazer dijo...

¡Ay Maite ! Qué maravilloso y triste poema ! Si a mí me pasara ésto quisiera tener alguien a mi lada que pida lo que tú pediste.Porque querer retener a alguien que sufre es solamente un acto de terrible egoísmo. Hay que soltar ...
" tómale el alma con dulzura
libérala
de su peso lacerante.
Has amado mucho a esa persona, yo lo sé. Pero tu ruego fue un acto de generosidad infinita.
Acá venimos, hacemos los deberes y luego volvemos a la casa del más allá.
Te quiero mucho. Yo pido para tí "Señor no la dejes sufrir mucho, sólo lo necesario. Señor, no le pierdas el rastro.

Besos que vienen de las alturas :)

MAJECARMU dijo...

Maite,este poema me ha recordado los últimos días de la agonía de mi madre...Quería mantenerla viva a toda costa.Dentro de mi se libraba una lucha tremenda contra la muerte...Hasta que comprendí,que debía ser humilde y aceptar,que somos humanos y limitados y tenemos un final...Me rendí ante la Providencia,que esperaba mi respuesta...¡¡Que sea lo que Dios quiera...!!A las pocas horas murió...

Mi gratitud por compartir este profundo y sabio poema,que me ha emocionado.
Mi abrazo inmenso y mi cariño,poeta y amiga.
M.Jesús

José Manuel dijo...

Todos los que hemos perdido un ser querido despues de una larga enfermedad, podemos llegar a entender la lucha de sentimientos que sufre nuestro interior, entre lo que queremos y el inevitable desenlace.
Precioso!!

Besos

Maritza dijo...

Otra muestra más de tu imparable sensibilidad, y de tu espeso compromiso con lo vital y trascendente.
Personalmente, en enero y abril pasados (hace una semana nada más) he tenido que vivir dos despedidas de seres especiales, que en algún momento de sus vidas me amaron, y yo a ellos. Ha sido duro. El quiebre inicial (abierto e imparable)a dado lugar a la comprensión... pero el dolor de la ausencia aún se pasea por mis frontales...y por el alma.Es que es uno el que se queda sin presencias...ellos, ellos descansan, duermen, y no saben nada más.

A mi madre la vi sufrir por años también, asi que sé claramente de lo que hablas y de lo que sientes o sentiste al hacer este poema inmenso.

Emociones... Eso es lo que hallo aquí siempre,te das cuenta? Cómo no manifestarlo,entonces!
Aparte de eso, notar que se me hace un espacio de confianza donde explayar el alma, lo notas?
;)

GRACIAS,MAITE HERMOSA.
Mil besos y abrazos.

Narci M. Ventanas dijo...

Emotivo y estremecedor además de toda la generosidad que conlleva el deseo de liberar a alguien de su dolor aun sabiendo lo mucho que nos dolerá su marcha.

Besos

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