MIS PIES
Son
tan humildes estos pies...
allá, en el confín de mi cuerpo,
con sus callos rocosos
soportando mi capricho de no parar
nunca, nunca,
mientras respire esta vida por mis altivas
y curiosas fosas nasales.
Ellos, embutidos en cárceles de plástico,
no conocen la brisa apenas,
ni sospechan lo que enamora a mis ojos,
ni imaginan las melodías que bullen
por las caracolas de mi pelo.
Solo caminan sufridos y oscuros,
absortos en sus gruesas venas luchadoras.
Cuando los acuesto...
se ven tan escuálidos, tan frágiles,
tan sutiles como abanicos de papel...
¡Ay, mis solos Pies de miga blanca!
Nadie os dijo que el camino no acababa...
y que en sueños camináis
por caminos de aire o telaraña.
A veces, cuando miran hacia arriba, me da por hablar con ellos:
-Sé que anheláis un poco de paz acuática... dejaros llevar como patos serenos,
vestiros con granos de arena, dormir tapados por la mano del mar...
vestiros con granos de arena, dormir tapados por la mano del mar...
Conozco vuestro más íntimo secreto esparcido a los cuatro vientos de mi alma:
Buscáis aquellos otros pies...
los que huelen a montaña clara,
y con los que es más corto
y más dulce el camino."
Imagen de la Web: http://blogconsentidos.com
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Un poema antiguo antes de hallar los pies compañeros, y por supuesto mi firma va en la foto superior ;-)

