29/12/08

* Vela sin llama

VELA SIN LLAMA


Vela sin llama,
ha nacido un ciprés
entre otros,
y como otros
sus raíces están ancladas
al eterno soliloquio de la tierra.

Un ave se posa en su rama,
un céfiro llora con fuerza entre sus hojas;
los niños atrapan su sombra de cúspide
y la transforman
en su verde casa mágica.

Pero él no sabe responder,
no puede,
su tronco vive
paralizado en el fiel silencio
donde fue confinado.

Mas su savia no calla, nadie puede hacerlo,
y se revuelve contra todo
en hormigueo atronador
-el carpintero aleja espantado su pico-.
Vela sin llama…


Hoy palpa un sonido de alondra
pero se le escapa con el húmedo sigilo de la tarde;
hoy siente
los pies del caminante que se aleja
rebosando secretos soleados
que nunca escuchará.

Quién echará a rodar la tierra que le engulle,
cómo despegar siendo volcán
de mariposas atigradas.

Ser, oh sí,
llama flameando en la tormenta,
silbido álgido de gaviota,
o simplemente un árbol ideal
que no tuviera pies,
que no tuviera ancla.

***